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"“El BPA no representa ningún riesgo para la salud de los consumidores de ningún grupo de edad en los niveles actuales de exposición” "
Nota de prensa de la EFSA, enero de 2015
"“Los estudios realizados por el National Center for Toxicological Research (NCTR) de la FDA han mostrado una ausencia de efectos a causa del BPA en una exposición de dosis baja.” "
Sitio web de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU.
"“La estimación más alta para la exposición agregada al BPA tanto de fuentes alimentarias como no alimentarias, es de 3 a 5 veces inferior a la ingesta diaria tolerable (IDT), según el grupo de edad.” "
Ficha de datos de la EFSA, enero de 2015
"“El BPA no representa ningún riesgo para la salud de los consumidores de ningún grupo de edad en los niveles actuales de exposición” "
Nota de prensa de la EFSA, enero de 2015
"Los niveles de BPA en el cuerpo humano son muy bajos, lo que indica que el BPA no se acumula en el cuerpo y se elimina rápidamente"
La Organización Mundial de la Salud, noviembre de 2010
"“Los estudios realizados por el National Center for Toxicological Research (NCTR) de la FDA han mostrado una ausencia de efectos a causa del BPA en una exposición de dosis baja.” "
Sitio web de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU.
"“El BPA no representa ningún riesgo para la salud de los consumidores de ningún grupo de edad en los niveles actuales de exposición” "
Nota de prensa de la EFSA, enero de 2015
"“Los estudios realizados por el National Center for Toxicological Research (NCTR) de la FDA han mostrado una ausencia de efectos a causa del BPA en una exposición de dosis baja.” "
Sitio web de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU.

Mitos sobre el bisfenol A

La complejidad y el carácter técnico de los productos químicos hacen que sea fácil que surja y se difunda información errónea. La información errónea sobre el bisfenol A (BPA) puede perpetuarse fácilmente porque los argumentos emocionales suelen ser más fáciles de comprender y transmitir que las declaraciones objetivas basadas en la ciencia.

La siguiente página pretende mostrar algunos de los errores más comunes y proporcionar los datos reales basados en la ciencia para aumentar la comprensión del BPA.

* Le informamos que la página web está siendo revisada

 

Mitos: "El bisfenol A es un perturbador endocrino u hormonal"

Hechos:

En su comunicación de junio de 2016, la Comisión Europea propuso basar los criterios para identificar los  perturbadores endocrinos en la definición de la OMS/IPCS, ampliamente aceptada, y especificó cómo debe llevarse a cabo esta identificación: “haciendo uso de todos los datos científicos pertinentes, usando un enfoque basado en la ponderación de las pruebas y aplicando una revisión sistemática sólida.” Se ha realizado ya una evaluación científica exhaustiva del bisfenol A siguiendo estos principios basados en la ciencia: En su evaluación del BPA publicada en 2015, la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (European Food Safety Authority, EFSA) examinó todos los estudios científicos disponibles sobre el BPA con un enfoque sistemático, incluyendo la literatura sobre los efectos endocrinos potenciales del BPA. Aplicando un enfoque basado en la ponderación de las pruebas científicas, el equipo de expertos de la EFSA concluyó que “de acuerdo con el criterio de la OMS, no es posible concluir que el BPA sea un  perturbadorendocrino”. Lea más información sobre este tema.

Mitos: "Los recipientes de alimentos de plástico policarbonato y las latas con recubrimiento epoxi liberan niveles elevados de bisfenol A a tus alimentos"

Hechos:

Durante la producción de plástico policarbonato o de resinas epoxi, las moléculas del BPA están firmemente consolidadas, vinculadas entre sí, y se incorporan a la estructura polimérica del propio plástico. Al igual que con cualquier otro material, existe alguna posibilidad de que migren cantidades extremadamente pequeñas de BPA. Sin embargo, numerosos estudios demuestran que el nivel de migración está muy por debajo del límite seguridad establecida por órganos gubernamentales como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) o la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA), y dicha exposición no supone ningún riesgo conocido para la salud.

En su reciente valoración de la seguridad del BPA publicada en enero de 2015, la EFSA aplicó un planteamiento completo de ponderación de las pruebas para todos los estudios pertinentes sobre el BPA, que abarca la exposición de los alimentos junto con la exposición de  otras fuentes potenciales, y considerando todos los grupos de edad de la población, “La conclusión general [de la EFSA]  es que el BPA no plantea ningún riesgo para la salud humana a partir de los productos alimenticios, ya que los actuales niveles de exposición están muy por debajo de la ingesta diaria tolerable temporal (t-TDI) de 4 μg/kg de peso corporal/día. Esto se aplica también a las mujeres embarazadas y los ancianos”. De hecho, después de la exposición al BPA el cuerpo humano metaboliza rápidamente y elimina la sustancia del cuerpo a través de la orina; esto también es así en el caso de recién nacidos y niños pequeños.

Mitos: "El bisfenol A causa cáncer"

Hechos:

No existe evidencia científica que demuestre que el bisfenol A (BPA) cause cáncer, ni de que suponga  riesgo para la salud humana, en niveles realistas de exposición. Las afirmaciones de que el BPA esté vinculado al cáncer, a anomalías congénitas, efectos genéticos o infertilidad no están apoyadas por los estudios sólidos que hayan investigado esta cuestión. Los resultados de los estudios exploratorios relacionados no pueden ser reproducidos por otros equipos científicos y no proporcionan una visión coherente. Las evaluaciones gubernamentales han confirmado que la exposición humana al BPA es extremadamente baja. Cuando se exponen a través de la dieta, los seres humanos metabolizan rápidamente el BPA y lo eliminan en un día.

En su reciente y extensa reevaluación sobre la seguridad del consumidor del BPA publicada en enero de 2015, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) concluyó que el BPA no supone ningún riesgo para la salud de los consumidores de ningún grupo de edad (incluidos los fetos, niños y adolescentes) con los niveles actuales de exposición. Esta evaluación consta de una valoración minuciosa de todos los datos disponibles, incluidos los estudios sobre presuntos efectos cancerígenos del BPA. 

Mitos: "El bisfenol A se utiliza como un aditivo en plásticos"

Hechos:

El bisfenol A (BPA) no se  añadeal plástico policarbonato o a las resinas epoxi, pero es el intermediario que, a través de la polimerización, se transforma en estos materiales. Después de la polimerización, el BPA está firmemente ligado al material. Más del 99 % del BPA se convierte en polímeros como el plástico policarbonato y las resinas epoxi. Sin BPA, no se podría producir policarbonato o resina epoxi con sus características materiales específicas.

Mitos: "El bisfenol A debería prohibirse"

Hechos:

No hay justificación científica para prohibir el bisfenol A (BPA), dado que numerosos estudios y evaluaciones reglamentarias han demostrado que el BPA y los productos a base de BPA no plantean ningún riesgo para la salud humana ni para el medio ambiente. Además, la prohibición eliminaría innecesariamente de nuestras vidas miles de productos cruciales del día a día, desde CD y gafas irrompibles hasta parachoques de automóviles y respiradores de hospital, y tendría un grave impacto social y económico. Obtenga más información sobre las aplicaciones del BPA en nuestra vida diaria.

Mitos: "El bisfenol A provoca obesidad en los niños"

Hechos:

 No hay ningún vínculo comprobado entre el bisfenol A (BPA) y la obesidad infantil. El peso corporal es un parámetro medido regularmente en cada estudio toxicológico. Ninguno de los estudios realizados de acuerdo con las directrices de calidad internacionalmente aceptadas ha demostrado efectos sobre el peso corporal en niveles de dosis relevantes para los consumidores. Los informes de los medios de comunicación respecto a la obesidad como posible efecto de la exposición al BPA se basan en un pequeño número de estudios con una serie de limitaciones (ej.: muestras pequeñas, número limitado de niveles de dosis, utilizando una vía de exposición inadecuada). Los estudios científicos recientes por parte de autoridades como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), el Ministerio de Salud de Canadá y otros organismos científicos fueron consecuentes en la conclusión de que no hay evidencia de que la exposición al BPA cause obesidad.

Mitos: "Hay una gran cantidad de estudios que demuestra que el bisfenol A es peligroso"

Hechos:

Hay muchos estudios que afirman ver efectos o interpretan “peligro”. Sin embargo, reguladores independientes de todo el mundo, al  examinar el conjunto de conocimientos científicos disponibles sobre el BPA, mediante un llamado “enfoque de la ponderación de las pruebas”, siempre han concluido que el bisfenol A (BPA) es seguro para sus usos previstos y en los niveles muy bajos de exposición que se dan en la realidad. Hay criterios clave en la calidad de un estudio relacionados con la metodología, el análisis, la evaluación o la reproducibilidad que son aplicados por las autoridades durante la evaluación de la evidencia científica. Las autoridades siempre deben basar sus decisiones en estudios validados con calidad garantizada. Obtenga más información sobre las valoraciones de seguridad de las autoridades europeas.

Mitos: "El bisfenol A causa anomalías congénitas, efectos genéticos e infertilidad e infertilidad"

Hechos:

No existe evidencia científica de que el bisfenol A (BPA) cause anomalías congénitas, efectos genéticos e infertilidad o que de hecho plantee ningún riesgo para los consumidores con niveles realistas de exposición. Tales afirmaciones no están apoyadas por ninguna investigación científica validada. Existen numerosas valoraciones por parte de las autoridades de todo el mundo que confirman que la exposición humana al BPA es muy baja, y que los seres humanos rápidamente metabolizan y excretan el BPA.

Mitos: "El bisfenol A es perjudicial para los seres humanos en dosis bajas"

Hechos:

Los estudios que apoyan la teoría de las dosis bajas han sido considerados repetidamente por los reguladores independientes como poco fiables para su uso en la valoración del riesgo en humanos. Ninguno de los estudios que afirman tales efectos podría ser reproducido por otros equipos científicos. Varios estudios exhaustivos que también investigaron la cuestión de los posibles efectos de niveles muy reducidos de BPA en el metabolismo y analizaron a varias generaciones, no encontraron ningún efecto. Sin embargo, numerosos estudios demuestran que el nivel de migración del BPA a los alimentos y la bebida que estuvo en contacto con materiales a base de BPA, en caso de existir , es muy inferior a cualquier norma de seguridad establecida por órganos gubernamentales como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) o la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA), y dicha exposición no plantea ningún riesgo conocido para la salud.

En enero de 2015, “Basándose en criterios científicos, los expertos de la EFSA concluyeron que los datos disponibles no proporcionan pruebas de que el BPA dé como resultado relaciones dosis-respuesta no  monotónica [es decir, efectos de dosis bajas] para los efectos sobre la salud en consideración.” Esto está refrendado por la reciente conclusión de la EFSA, basada en una evaluación exhaustiva de la evidencia científica para la dosis-respuesta no monotónica de sustancias para la evaluación de riesgos en humanos iniciada por las cuatro autoridades nacionales de Francia (ANSES), Países Bajos (RIVM), Austria (AGES) y Suecia (Karolinska Institutet), y publicada en mayo de 2016: “…la dosis-respuesta no monotónica como un fenómeno común hasta ahora no tiene confirmación para las sustancias en el ámbito de la seguridad alimentaria”. 

Mitos: "El bisfenol A se utiliza como plastificante en materiales plásticos"

Hechos:

El bisfenol A (BPA) no se utiliza como plastificante en plásticos; es un intermediario utilizado en la fabricación de plástico policarbonato o resinas epoxi. Más del 99 % del BPA se convierte en polímeros como el plástico policarbonato y las resinas epoxi. Solo una cantidad muy pequeña del BPA se utiliza como un antioxidante esencial en plásticos de PVC flexible o como un agente de revelado para papel térmico.

Mitos: "Los desechos de policarbonato se descomponen en el mar"

Hechos:

El policarbonato se utiliza como material de embalaje. De hecho, los productos de policarbonato son, en gran medida, reutilizados y reciclados. Por ejemplo, los grandes contenedores de agua de  19 litros son de policarbonato. Estas botellas de agua se rellenan normalmente hasta 40 veces antes de ser recicladas mecánicamente. El policarbonato no es, por lo tanto, un material que, en condiciones normales de uso y  aplicando esquemas y  planes responsables de recuperación de residuos, termine como desecho en el mar. De hecho, la naturaleza eficiente del policarbonato en muchos casos ayuda a preservar nuestros recursos. El policarbonato es el material utilizado para hacer CDs y DVDs, dos productos que han revolucionado el almacenamiento de datos y permitido como resultado enormes mejoras en la eficacia de los recursos.

Mitos: "Algunos países han prohibido el BPA"

Hechos:

Como sustancia, el bisfenol A no está prohibido en ningún lugar del mundo. De hecho, numerosas pruebas científicas y análisis llevados a cabo por las instituciones gubernamentales en todo el mundo han llegado a la conclusión de que la exposición humana al BPA es muy baja y dentro de los límites de seguridad establecidos por las autoridades gubernamentales. Por lo tanto, no hay ninguna razón científica o reglamentaria para dejar de usar un producto seguro que proporciona beneficios significativos para el consumidor. Sin embargo,  al aplicarse una  interpretación muy amplia del principio de precaución, los biberones de policarbonato a base de BPA ya no están permitidos en Europa desde junio de 2011. Dinamarca, Bélgica y Canadá decidieron restringir el uso de materiales a base de BPA en productos en contacto con alimentos para niños pequeños (de 0 a 3 años); se han tomado decisiones  similar en algunos estados, condados o ciudades en los EE. UU. Desde enero de 2015, en Francia está prohibido el uso del BPA en materiales en contacto con los alimentos. Estas decisiones están tomadas por razones distintas a la ciencia sólida. Siguen la intención de reducir todo lo posible la exposición del BPA en bebés y niños pequeños. 

Mitos: "La FDA de EE. UU. ha cambiado su opinión sobre el BPA"

Hechos:

La investigación del gobierno federal de los EE. UU. apoya firmemente la seguridad del BPA. En los últimos años, los científicos del gobierno federal han llevado a cabo estudios detallados para responder a las preguntas clave y clarificar las dudas sobre la seguridad del BPA. Hasta la fecha, se han publicado más de 20 de estos estudios en literatura científica de expertos. En conjunto, los resultados de estos estudios aportan un fuerte apoyo a la seguridad del BPA. Basándose en estos resultados, junto con los resultados de otros estudios, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) respondió recientemente a la pregunta “¿Es seguro el BPA?” con una respuesta clara: “Sí”. Esto es, en resumen, debido a que la exposición del consumidor al BPA es extremadamente baja y el BPA se elimina rápidamente del cuerpo. Así, la FDA concluye que no existe riesgo para la salud en los niveles de exposición normales del consumidor.

Mitos: "El principio de precaución debe aplicarse en el supuesto de riesgo"

Hechos:

La idea del principio de precaución es tener un concepto para regular una sustancia si no existe o no se dispone de suficientes datos científicos disponibles para valorar correctamente un riesgo, o si la incertidumbre de su valoración se considera demasiado grande. Sin embargo, para el BPA existe una gran cantidad de datos científicos disponibles. Los expertos en regulación tienen un  dossier detallado de la sustancia, y de las valoraciones del riesgo basadas en una extensa base de datos. Por lo tanto, el riesgo asociado con el BPA se ha valorado ampliamente y de forma rigurosa.

Mitos: "Básicamente, para contacto con alimentos cualquier alternativa es mejor que el material basado en bisfenol A "

Hechos:

Esta sugerencia,  a la que a veces se hace referencia en los medios en artículos insuficientemente investigados , es muy peligrosa. Indica de manera errónea que hay alternativas que están tan bien adaptadas, bien probadas y bien entendidas y son técnicamente tan viables para sustituir un material por otro. Este no es el caso. Deben realizarse extensos estudios de seguridad toxicológica, las autoridades independientes deben evaluarlo, los productores y empresas de  alimentación tienen que probar el comportamiento del material en sus procesos, en el embalaje, a lo largo de un periodo de tiempo realista de la vida del producto, y en diferentes supuestos de uso. Como declaró la autoridad suiza de salud: “Una prohibición del BPA provocaría inevitablemente que los fabricantes de envases y productos de consumo (materiales en contacto con alimentos) tuviesen que cambiar a otras sustancias, cuya toxicidad es menos conocida. Esto significaría que un riesgo bien caracterizado sería reemplazado por un riesgo notoriamente impredecible.”

Mitos: "Cientos de estudios demuestran que el BPA es nocivo para la salud, pero estos estudios se ignoran "

Hechos:

No es la cantidad, sino la calidad y validez de los estudios científicos lo que es de importancia para las valoraciones reglamentarias de seguridad . Durante los últimos 15 años, las autoridades europeas han llevado a cabo varias valoraciones sobre el riesgo del BPA, incluyendo en cada ocasión todas las pruebas científicas aparecidas desde sus valoraciones anteriores, en total miles de estudios, incluyendo también todos los estudios pequeños o exploratorios que afirman en muchos casos ver un efecto. Sin embargo, las autoridades señalaron varias cuestiones metodológicas o estadísticas, u otras deficiencias, en muchos de estos estudios y, por lo tanto, frecuentemente no se tuvieron en cuenta para la valoración regulatoria del riesgo.

 

Mitos: "El BPA se acumula en el cuerpo humano"

Hechos:

Numerosos estudios realizados en humanos muestran que la pequeñísima cantidad de BPA que una persona puede ingerir durante su actividad diaria normal se convierte de manera eficaz en metabolitos inactivos a nivel biológico, que el cuerpo humano elimina en el plazo de un día. El BPA no se acumula en el cuerpo humano. 

Mitos: "La exposición al BPA de los tiques de compra puede suponer riesgos para la salud"

Hechos:

Los tiques de compra hechos de papel térmico pueden contener  niveles bajos de bisfenol A (BPA). Un estudio sobre “Transferencia del bisfenol A del papel de impresora térmica a la piel” (Biedermann, Tschudin y Grob, 2010) muestra que, mientras los bajos niveles de BPA se pueden transferir desde el papel térmico a la piel, esos niveles están muy por debajo de los establecidos por el gobierno como niveles seguros de ingesta, incluso bajo las peores condiciones incluidas en el estudio. Cuando penetra a través de la piel, el BPA se convierte de forma efectiva en un metabolito biológicamente inactivo, que es rápidamente eliminado del cuerpo. El Comité de Evaluación de Riesgos (Risk Assessment Committee, RAC) del ECHA evaluó el uso de BPA en papel térmico. En junio de 2015, la decisión del comité fue unívoca: “De forma significativa, el RAC no identificó  riesgo para los consumidores.”, por lo que está en consonancia con el dictamen de la EFSA sobre el BPA (enero de 2015), confirmando la seguridad de su  usopara los consumidores. Al mismo tiempo, el RAC propuso que se restringiera el uso del BPA en papel térmico para cajeros que manejan tiques de venta y comprobantes de pago.